En el ensayo de J. Echeverría Javier Echevarría “Los Señores del aire: Telépolis y el Tercer Entorno”, se afirma que durante el siglo XX se ha ido generando una nueva forma de organización social la cual tiende a expandirse por todo el planeta, transformándola en una nueva ciudad, a la que el autor denomina Telépolis. La misma se sustenta en una nueva forma de economía, el telepolismo, que convierte los ámbitos privados en públicos y puede transformar el ocio en trabajo y el consumo en producción. El escenario principal de la economía telepolista son las casas: allí se generan los capitales y las nuevas mercancías que sustentan el funcionamiento de la nueva ciudad.
Es pertinente aquí citar a MartínWainstein quien define que
“las metáforas son un modo de entender algo mediante el procedimiento de atribuirle las propiedades de otra cosa”en el caso de Telépolis nos encontramos con que esta última no existe como tal, sino que es una creación del auto que sintetiza y enriquece una serie de características que se han ido dando, consolidando, variando y sorprendiendo durante el transcurso de cambio de siglo.
Tal es así, que Telépolis existe en la medida en que los ciudadanos se interrelacionan a distancia, ya sea directa o indirectamente. En su manifestación frente a la TV, la mayoría de los ciudadanos (los telepolitas) tienen una participación puramente pasiva en la vida social. Sin embargo, actualmente se han desarrollando otras formas de vida telepolitana, tal es el caso de la red Internet que posibilita la participación activa y su organización en grupos de libre elección.
De este modo, Telépolis, se asienta sobre un territorio multidimensional, con un mismo diseño. El autor destaca que para orientarnos en ella ya no nos serán de utilidad los antiguos planos de ciudades, ya que debemos recurrir a múltiples bases de datos, cada una de las cuales nos ofrece tan sólo un corte o aspecto. Las posibles delimitaciones que se propongan en la nueva ciudad ya no estarán basadas en la distinción entre interior, frontera y exterior sino en estructuras reticulares, arborescentes, y en medio de esta complejidad se distinguen nuevas formas de identificación, como así también de clasificación rigurosamente estructuradas y eficaces por su presencia social.
Para la teoría de la comunicación el aporte de Echeverría viene a completar un vacío en cual es la comprensión del fenómeno científico-tecnológico, del impacto en las tecnologías de la información y la comunicación, en la emergencia de una nueva realidad de interacción, tanto interpersonal, como de grupos y social. Telépolis no es un fenómeno estático, sino más bien dinámico, evolutivo y en crecimiento. Su cobertura geográfica es cada vez de mayor extensión; su expansión se va produciendo paulatinamente y en diversidad de usos y aplicaciones, en todos los sectores sociales, haciendo la realidad de la vida civil mucho más compleja, variada y con un marcado crecimiento en torno a la actividad particular de las personas, generando profundas transformaciones en el ámbito doméstico y constituyendo lo que él denomina “mundo virtual".
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